Son las 20h de la tarde, sentada en mi sofá y escuchando el repiqueteo de la lluvia que choca en la ventana, me conecto para ver (en diferido) el esperadísimo desfile de Miu Miu como colofón final de la París Fashion Week.
Pues sí, alto y claro, no os voy a engañar, me encanta Miuccia, siento predilección por todo el universo Prada y su forma de entender la moda, me fascina. Y ha sido un subidón ver la colección y verme reflejada.
En propias palabras de la diseñadora, "La belleza de modos diferentes, pero belleza" porque lo feo también es bello, es como contemplar "Las Señoritas de Avignon" de Picasso, todo es bello.
En su propuesta para el otoño invierno, apuesta por el denim, chaquetas y vestidos bien definidos, muchas veces ceñidos por un cinturón. La colección desprende elegancia y también alegría y humor, sólo hay que fijarse en el detalle de las perlas que adornan los bolsos con cierto aire retro, maravillosos abrigos y faldas de damasco, telas gruesas de estilo Art Nouveau, que también ha sido mi apuesta, ver (aquí) y (aquí). Y lo digo no con arrogancia sino por saber que voy por el buen camino, cuando apuestas por el caballo "perdedor" nunca estás tranquila pero ya se sabe, en la vida hay que arriesgar para ganar.









Iría encantada a Milán Miuccia!
L.
Imágenes de: Vogue












































































